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¿Por qué hace más frío en enero si el día más corto es en diciembre?

¿Por qué hace más frío en enero?

El día más corto del año cae hacia el 21 de diciembre. Es cuando el Sol brilla menos tiempo en todo el año. Y aun así, las peores heladas no suelen llegar hasta enero. ¿Cómo puede ser?

En invierno hay poco sol

En invierno el Sol está bajo en el cielo, sus rayos llegan inclinados y solo brilla unas pocas horas al día. Por eso el suelo recibe mucho menos calor que en verano.

El calor entra y sale

De día el suelo recibe calor del Sol y, a la vez, lo pierde sin parar, de día y de noche: todo lo que está caliente suelta calor, y cuanto más caliente, más. Cuando sale más calor del que entra, el suelo se enfría.

El suelo es como una olla grande

El suelo y sobre todo el agua guardan mucho calor y lo sueltan despacio, como una olla de sopa que sigue caliente mucho después de apagar el fuego. Por eso el suelo se enfría y se calienta poco a poco. El mar guarda aún más calor, así que en la costa el frío más intenso no suele llegar hasta febrero.

Después del día más corto

Después del 21 de diciembre el suelo recibe cada día un poco más de calor del Sol. Pero se enfría despacio, así que durante varias semanas más sigue perdiendo más de lo que recibe. Por eso sigue enfriándose, y los días más fríos no llegan hasta mediados de enero.

En verano pasa lo mismo

El día más largo cae hacia el 21 de junio, pero el mayor calor suele llegar en julio y a principios de agosto. Durante un tiempo después del día más largo, el suelo todavía recibe más calor del que pierde.

Compruébalo tú mismo

Lo mismo pasa a lo largo de un solo día. En verano el Sol está más alto hacia la una de la tarde, pero el momento más caluroso suele ser hacia las tres o las cuatro, y el más frío justo después del amanecer. Mira en una app del tiempo la gráfica de temperatura por horas.

Entonces, ¿por qué hace más frío en enero?

Que se enfríe no depende de cuánto calor da el Sol en ese momento, sino de si sale más calor del que entra. El suelo se enfría despacio, así que después del día más corto sigue perdiendo durante semanas más de lo que recibe. Por eso las peores heladas no llegan hasta enero.